Si has llegado aquí desde un vídeo y quieres saber qué es esto antes de hablar con nadie, esta es la página. Lo que hace, lo que no hace, lo que hay que poner de tu parte y lo que cuesta.
Un mensaje a las 23:40 recibe respuesta a las 23:40, no a las 9:00 del día siguiente.
Si sale agua, le dice que cierre la llave de paso y avisa al técnico de guardia. Si huele a gas, le manda salir de casa y llamar al 112. Esto se configura contigo, oficio por oficio.
Antes de prometer nada mira si la dirección entra en tu radio de trabajo.
Precio, horario, zona, qué servicios das, si hay hueco. Es el grueso de lo que entra por WhatsApp en un negocio de servicios.
Nombre, teléfono, dirección, qué necesita y con qué urgencia, siempre en el mismo formato.
Mira tu calendario, ofrece dos o tres horas reales y reserva. Recuerda la visita el día antes, y la cambia o la anula si al cliente no le va bien.
Al que se queda a medias le escribe a los 3 y a los 7 días, nunca de noche ni en domingo. Es lo que casi nadie hace a mano, y es donde está el dinero.
«Hace un año de la revisión de tu caldera, ¿te la hacemos?». Contesta y apunta la visita. Se paga por visita conseguida, no por mes.
Una queja, un presupuesto cerrado o alguien que pide hablar contigo: te avisa y para.
Esta parte nos la preguntan poco y es la que más problemas evita.
Contabilizar tiene responsabilidad fiscal: eso lo sigue haciendo tu gestor.
Si no sabe algo, dice que lo consulta y te pasa la pregunta. Preferimos un «te confirmo en un momento» a un precio inventado.
Hace lo repetido para que las personas hagan lo que requiere criterio. Un negocio que ya contesta rápido gana mucho menos con esto.
Hay que contarle cómo funciona tu negocio. En el plan de 39 € lo haces tú con una ficha; en los otros dos lo hacemos nosotros.
Estos cuatro, y no por casualidad: son los que reciben avisos rotos, con prisa y fuera de horario. En un negocio donde nadie llama a las once de la noche, esto vale mucho menos.
Donde la mitad de los avisos entran rotos y con prisa.
Un caso típicoFuga a las 22:00: le dice que cierre la llave de paso, recoge la dirección y cita para las 9:30.
Averías, cuadros, instalaciones y boletines.
Un caso típicoSe ha ido la luz de media casa: comprueba que no sea el diferencial antes de mover a nadie.
Instalación, averías y las revisiones que tocan cada año.
Un caso típicoSi huele a gas, sale de casa y llama al 112. Lo demás, cita y presupuesto.
Presupuestos que tardan en decidirse y clientes que repiten.
Un caso típicoPide metros y fotos, apunta la visita para el presupuesto y, si se queda a medias, vuelve a escribir a los tres días.
Qué vendes, a qué precio, en qué zona, qué preguntan más y qué no quieres que conteste nunca. Media hora, por WhatsApp o por videollamada.
Conectamos tu WhatsApp, cargamos tu información, enlazamos el calendario y escribimos el tono. Entre tres y siete días según el plan.
Funciona de verdad, con clientes de verdad. Si no te convence, se apaga y no pagas la cuota.
Cada semana revisas lo que ha contestado. Lo que corriges lo cambiamos en lo que sabe, y a partir de ahí lo contesta bien. A partir del segundo mes casi no hay que tocarlo.
Está publicado a propósito. Una web de agencia que esconde el precio detrás de un formulario te está diciendo que el precio depende de la cara que pongas.
39 €/mes + IVA
Sin alta · 150 conversaciones
Para el que no quiere perder un aviso ni arriesgar nada.
169 €/mes + IVA
Alta de 290 € · 600 conversaciones
Para el que vive de las visitas y pierde la mitad por no contestar a tiempo.
290 €/mes + IVA
Alta de 490 € · 2000 conversaciones
Para el que quiere quitarse la administración de encima, no solo el teléfono.
Cuéntanos tu negocio por WhatsApp y te decimos si esto te sirve. Si vemos que no, te lo decimos: nos interesa menos vender una cuota que quitárnosla dos meses después.
Escribir por WhatsApp+34 661 92 26 90